El cuarzo ha sido valorado desde nuestros antepasados por ser una herramienta de armonización y sanación natural. Forma parte de la sabiduría ancestral. Motivo por el cual las montañas sagradas y sus frutos han aportado mucho a las culturas.
La tierra lo ha elaborado durante miles de años en las profundidades de sus montañas, los minerales de cada zona le han dado colores y efectos particulares. Desde energizar el agua, armonizar la energía de sus portadores y espacios, hasta la sanación de ciertas enfermedades.
Los cuarzos contienen silicio y diversos minerales, que le permiten emitir, guardar y transformar la energía del lugar y de quien los posee. Llegando incluso a romperse por si solos cuando detectan energía negativa.
